jueves, 17 de diciembre de 2015

“Hoy somos más socialistas que antes”: Omar García Laso, miembro Partido Comunista de Cuba

Omar García Laso, miembro del Partido Comunista de Cuba. Foto Nelosi
Por Nelson Lombana Silva


“Ningún cubano quedará desamparado”


De paso por la ciudad de Ibagué (Tolima), el pasado 6 de diciembre de 2015, Omar García Laso, miembro del Partido Comunista de Cuba, explicó meticulosamente los cambios revolucionarios que viene implementando su país con el fin de profundizar el socialismo en la isla de la libertad. “Es un proceso de actualización”, dijo el dirigente comunista.



Explicó detalladamente las distintas decisiones tomadas, las cuales fueron concebidas, discutidas, analizadas y aprobadas por el pueblo cubano. Cerca de 8 millones de cubanos participaron de la discusión y por lo menos 3 millones de intervenciones se realizaron en todo el proceso democrático, que facilitó la salida del período especial, producto entre otras cosas, por el brutal bloqueo económico de los Estados Unidos y los factores climatológicos, pues como se recordará Cuba fue víctima de por lo menos 16 huracanes devastadores.


La propaganda imperialista señala que es el retorno al capitalismo, lo cual, según el camarada Omar García Laso, no consulta la realidad. Por el contrario: “Hoy somos más socialistas que antes”, ha dicho enfáticamente al defender los procesos económicos que viene implementando el gobierno siempre de la mano del pueblo cubano.


Los resultados se vienen dando, explica. En el primer semestre de 2015, la economía creció en un 4 por ciento, lo cual es altamente importante en la recuperación económica de la isla de la libertad, sin llegar a satisfacer plenamente los resultados, señala.


Se acentúa con más capacidad y conocimiento científico la planificación. Eso hace que el Socialismo sustentable se venga desarrollando con decisión y coraje. Hay principios inmodificables. Uno de ellos es el carácter socialista y el otro de no dejar un solo cubano abandonado a su suerte. “Ningún cubano quedará desamparado”, ha indicado el camarada García Laso.


Ante tanta desinformación e incomunicación acerca de la revolución cubana, resulta muy importante saber de primera mano qué es lo que realmente está sucediendo allí. Por eso, hemos hecho el mayor esfuerzo por transcribir su intervención hecha en la Ibagué, la ciudad musical de Colombia.


La intervención es la siguiente:


A partir de 1990, Cuba comenzó a atravesar una crisis económica que tuvo como principal causa el derrumbe del campo socialista, con el cual desarrollábamos una estrecha e intensa relación en todos los órdenes y también por supuesto, en el orden económico.


Con el derrumbe del campo socialista y el desmembramiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviética (Urss), Cuba perdió el 75 por ciento de su mercado internacional. Perdió el 50 por ciento de los suministros de combustibles y eso provocó por supuesto que el producto interno bruto del país cayera en un 35 por ciento. Hay economías que pierden un 10 por ciento y colapsan. El país cayó en un 35 por ciento su Pib. Eso fue de la noche a la mañana.


El país entró en una etapa de profunda crisis económica. Paralelamente y sin perder tiempo, el imperialismo estadounidense hábil como siempre, aprovechando cada oportunidad recrudeció el bloque económico, comercial y financiero que ya desde décadas nos tenía impuesto, pero que habíamos podido sortear  gracias a esa relación que teníamos con el campo socialista.


Recrudecimiento del bloqueo, derrumbe del estado socialista, el país entra en una situación muy crítica; como siempre estuvimos en peligro de una intervención armada de Estados Unidos desde que triunfó la revolución, la revolución había creado una estrategia defensiva para tiempos de guerra, conocida como período especial en tiempos de guerra, era una estrategia general de resistencia. Con esa estrategia que estaba diseñada para tiempos de guerra, tuvo que ser implementada en tiempos de paz.


Fue todo ese período que lo conocimos los cubanos como período especial en tiempos de paz. Por supuesto, de especial no tenía nada. Al contrario. Era una situación sumamente calamitosa, sumamente difícil. No hubo hambruna pero hubo hambre. La luz eléctrica eran dos, tres, cuatro horas, el transporte se paralizó y si antes teníamos la vocación de repartir lo que había, ahora había que repartirlo más todavía.


Una situación difícil. No vamos a entrar en detalle ahora. Que resistimos gracias  por sobre todas las cosas, a la unidad del pueblo cubano entorno al Partido Comunista de Cuba y entorno al liderazgo del comandante en jefe Fidel Castro y a la decisión del pueblo de no rendirse, porque el objetivo de los Estados Unidos era que nos rindiéramos por hambre. No nos rendimos. Lo que hicimos fue implementar esa estrategia de resistencia como lo decía conocida como período especial en tiempos de paz y avanzar.


Los años más difíciles fueron 1992, 1993, 1994, 1995, 1996… poco a poco fuimos dejando los peores momentos y así llegamos entonces a la década del año 2000. Sin embargo, entre 1998 y el 2008, fuimos afectados por 16 fenómenos meteorológicos, que nosotros los llamamos huracanes. Viento, agua, casas destruidas, cultivos destruidos, afectaciones por más de 20 mil millones de dólares. A eso se suma también la sequía que nos afectó también por unos cuantos millones de dólares.


Teníamos una situación realmente tensa. En el 2007, decidimos a partir de una solicitud hecha por la máxima dirección del país, en este caso el compañero Raúl Castro, se decidió abrir un debate con toda la población cubana para ver qué había que hacer y qué proponía la gente, el pueblo qué proponía para dejar atrás la etapa de resistencia y proyectarnos a una etapa cualitativamente superior en el orden económico. O sea, desarrollar la economía, en pocas palabras y dejar atrás la resistencia.


Se genera este debate, debate realmente interesante muy instructivo para los jóvenes del momento, muy provechoso, en el cual la gente, el pueblo, expresó todo lo que quería con relación a su criterio lo que había qué hacer para desarrollar el país, qué había que hacer para desarrollar la revolución, qué había que hacer para avanzar. Eran asambleas conducidas por el Partido. No eran asambleas del Partido. Era todo el pueblo. Lo que el Partido condujo fue el proceso. Regaba toda la información y la idea era que se paraba el compañero o la compañera y exponía sus criterios libremente en todos los campos: La vivienda, la educación, la salud, agricultura… todo eso se fue recogiendo criterio por criterio dentro de un orden, sistematizando por sectores.


Toda esa información que se recogió, unido a estudios que venían desarrollando los académicos cubanos, los científicos cubanos, en el tema económico, etc, todo eso sirvió para redactar un proyecto de lineamiento de la política económica y social, proyecto de lineamiento que tuvo listo y estuvo en las manos del pueblo a finales del año 2010.


Entre diciembre de 2010 y febrero de 2011, se generó nuevamente el debate, pero ya sobre la base de un documento concreto, resultado de todo lo dicho. Era un documento concreto con 291 lineamientos. Nosotros le decimos lineamiento a las propuestas concretas de políticas. El tema de educación, el tema salud, agricultura, finanzas, comercio exterior, vivienda, industria, en todos los sectores de la vida económica y social. Había 291 lineamientos. Ese documento estaba dividido por capítulos.


Con ese documento en la mano, nuevamente convocamos el debate. Ese debate lo condujo el Partido. ¿Cómo era la dinámica de la Asamblea, a la cual yo participé como un cubano más? Página por página se iba estudiando, era lineamiento por lineamiento, se iban recogiendo los criterios. No se recogía el nombre sino el criterio. Así hasta el lineamiento 291. Había asambleas que duraban seis horas, pero el pueblo sabía que ahí se estaba definiendo su destino. Todo el que quiso opinar, opinó. Todo el que quiso ir a escuchar, fue a escuchar y todo el que quiso no ir, pues no fue.


Resultado del debate: Participaron más de 8 millones de cubanos, exactamente 8.9 millones. Se hicieron más de tres millones de intervenciones. Había compañeros que se paraban y decían: “Estoy de acuerdo con todo”, se anotaba. Había otro que se paraba y decía: “Yo quiero decir que el lineamiento 42 no estoy de acuerdo”. Otro se paraba y lo que hacía era un discurso de defensa de la revolución. Eso se contaba como una intervención pero no tenía nada que ver con el lineamiento. Más de 3 millones de intervenciones.


Pero, concretamente sobre los lineamientos se hicieron más de 780 mil criterios, que se clasificaron en modificaciones, propuestas, preocupaciones, dudas y otras clasificaciones como adiciones. Resultado del debate: De los 291 lineamientos del proyecto que se le envió al pueblo, que el pueblo tuvo en sus manos, se mantuvieron 94 lineamientos. El resto fueron cambiados, fueron modificados 181, fueron integrados con otros, fusionados 16 y se agregaron 36 nuevos lineamientos. ¿De dónde salió eso? Del debate con el pueblo.


Finalmente, se vuelve a redactar otro documento que con todos esos cambios la dirección los elevó, se hizo un análisis, teniendo en cuenta la diversidad de propuestas de diferentes regiones del país, si coincidía. Incluso, se cuenta que hay un lineamiento que no sé, que lo propuso un cubano y nadie había tenido en cuenta eso. La comisión encargada de analizar todas las propuestas del pueblo, dijo: “Esta es importante” y la puso en el documento.


Así de minucioso fue el debate. Así de minucioso fue la metodología que se utilizó, porque estaba en juego muchas cosas, estaba en juego el futuro de la revolución y estaba en juego el respeto de los que estaban exigiendo, proponiendo, discutiendo, debatiendo.


Finalmente, quedó el documento con 313 lineamientos y ese documento fue debatido por el congreso del Partido. Era la vanguardia revolucionaria después de todo lo dicho por el pueblo. Hubo cambios mínimos, algo de estilo, algunos términos, no hubo muchas modificaciones, las modificaciones esenciales las hizo el pueblo.


En abril de 2011, en el sexto congreso del Partido, es que se aprueba la política económica y social del Partido y de la revolución, recogida en ese documento con 313 lineamientos, por sectores de la economía social y económica del país.


¿Cuáles son los principios fundamentales de todo ese proceso de actualización del modelo económico? Insisto en el tema: Actualización del modelo económico. La prensa habla de apertura, la prensa extranjera de derecha y anticubana, la prensa habla de reformas, la prensa habla de cambios. Nosotros hablamos de actualización.


Lo que estamos haciendo es actualizando nuestro modelo económico partiendo del principio que hemos venido recalcando en todas las reuniones: La revolución ha hecho en cada momento histórico, lo que cada momento histórico ha demandado.


Por eso, ha podido sobrevivir, entre otras cosas, por su capacidad de adaptación, por la capacidad que han tenido los dirigentes cubanos y el pueblo cubano de tener sentido de cada momento histórico por el que ha atravesado la revolución.


Claro, eso no está exento de errores. Hemos cometido errores. Pero hemos tenido la capacidad de enmendarlos y hemos tenido la capacidad de superarlos y avanzar por encima de los errores. Por eso, es que le decimos actualización y no son reformas, ni cambios. Por supuesto, que las actualizaciones requieren de ciertas transformaciones.


El lenguaje forma parte también de la colonización del pensamiento. El uso de términos: Le dicen régimen. Ve el diccionario y dice que es el ordenamiento jurídico, social, político de un sistema. Por lo tanto, lo que hay en Estados Unidos es también un régimen. El régimen de Castro conversa con el gobierno de los Estados Unidos. La liberación comienza también por uno mismo, uno tiene que liberarse de la colonización del pensamiento. Uno escucha eso: “El régimen de Castro” y “El régimen de los Estados Unidos”: Son dos regímenes iguales en el sentido que son dos gobiernos.


¿Cuáles son los principios de esta actualización que estamos haciendo? El primero de ello, es que la existencia de la propiedad socialista va a continuar, pero va a continuar sobre los medios fundamentales de producción. Va a seguir existiendo la propiedad socialista sobre los medios fundamentales de producción. En eso somos inflexibles.


Otro principio que matiza un tanto esto, es que van a existir otras formas de gestión de esa propiedad. Ese es otro principio. Estamos estimulando nuevas formas de gestión de esa manera. Dos ejemplos muy sencillos: En el caso de una peluquería. Las peluquerías son estatales. Hay dos tres sillones, cuatro sillones con cuatro peluqueros o peluqueras. Hay una compañera que es la  que ordena la fila, van cinco, hay otra compañera que es la que se encarga del tema de comprar los insumos, como la administradora, van seis, hay otra compañera o compañero que se encarga de la limpieza, van siete. Son siete personas trabajando en un local. Aire acondicionado. Un poco afectados por la crisis. Cuando yo nací era con aire acondicionado, después fue con ventilador y algunos sin ventiladores.


Esos siete compañeros y compañeras el Estado les pagaba un salario; el Estado pagaba la electricidad del local; el Estado les proveía los insumos, todo lo que se necesitaba; el Estado pagaba el agua, la seguridad social de esos trabajadores y el Estado recibía por eso lo que recaudaba pero era realmente muy poco. Hasta hace un año tiene el mismo precio: Un peso.


¿Qué pasa? La crisis genera situaciones, inflación, etc.


En el caso del peluquero la propina era más grande que el dinero que le correspondía al Estado. En ese debate que se realizó donde estaban los peluqueros y los que servían el servicio del peluquero, se llevó a la conclusión de que el Estado debía desprenderse de ese negocio porque era pérdida para el Estado.


¿Qué hicimos? El Estado mantuvo la propiedad del local, se la entregó a esos trabajadores en usufructo. Se lo arrendó el Estado. Esos trabajadores se organizaron en cooperativas. Esa peluquería se convirtió en una cooperativa. Claro eso no se dio de la noche a la mañana. Hubo un estudio bien organizadito conociendo todas las experiencias de las cooperativas que existen en el mundo. El cooperativismo en Cuba no es nuevo, lo que pasa es que estaban en el sector agropecuario. Estudiamos la experiencia nuestra, estudiamos la experiencia en el exterior, armamos jurídicamente la cosa y dimos el paso. Empezamos ensayando.


Ese es otro principio del modelo de actualización: Se experimenta y después se generaliza. El experimento permite corregir. Se cogieron varias peluquerías en el país y se experimentó. La situación socio económica en el país no es igual, cada región tiene particularidades. Así se fue generalizando. Hoy está bastante generalizado. Así el Estado se deshizo de siete salarios. Son siete salarios que se quedan en las arcas públicas. Se deshizo de pagar la electricidad, la cooperativa tiene que pagarla; se deshizo de pagar el agua, se deshizo de pagar los insumos y de pagar la seguridad social. Qué cantidad de dinero se ahorró el Estado con una peluquería. Todo eso se ahorró el Estado.


Ahora, lo que hace el Estado es ganar. ¿Por qué? Porque como es el propietario del local, en representación del pueblo, el Estado cobra un arrendamiento a la cooperativa. La cooperativa se encarga de todo. Todos salimos de ese proceso felices y contentos, porque ahora los peluqueros son los dueños del negocio. No son dueños del local, no son dueños de la propiedad, ellos gestionan la propiedad. Qué decimos: Se mantiene la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción y estimulamos nuevas formas de gestión de la propiedad, pero la propiedad sigue siendo pública.


Están contentos: Pagan el agua, compran los insumos que necesitan, quizás ahorran más electricidad que antes, ellos se preocupan por mantener bien el local.  El Estado gana en eso. La propiedad pública la mantienen bien cuidada. El dueño del local es el Estado. El Estado no permitirá la concentración de la propiedad. Por eso es importante subrayar que lo se está haciendo es ampliando la nueva forma de gestión de la propiedad, pero la propiedad sigue siendo estatal.


Un tercer principio: No vamos a permitir la concentración de la propiedad, porque es injusta. Unos cada vez más ricos y otros cada vez más pobres. La equidad es un principio de la revolución.


Ahora, el Estado gana por el arrendamiento y tiene otros ingresos: El impuesto sobre las utilidades  que tenga esa cooperativa. ¿Para qué el Estado adquiere más recursos? Para salud, educación, para aumentar los salarios en el sector público, para invertir en sectores productivos estratégicos.


No solo lo hemos hecho en las peluquerías en otros sectores de bienes y servicios: Cafeterías, pequeños restaurantes. Una gestión socialista. Una forma social de producción. Ellos reparten las utilidades equitativamente y le prestan un servicio a la sociedad. La idea es que la gente se sienta contenta, no se sienta explotada porque son los dueños de la gestión de esa propiedad. No es la muchacha triste que la hacen trabajar doce horas, no tiene seguridad social. Allí, no es así, porque la muchacha tiene seguridad social por parte de la cooperativa. Es el principio de la cooperativa. Es una transformación importante que estamos realizando.


Otro principio importante: La empresa estatal socialista seguirá siendo el principal actor, el principal elemento de la economía cubana. Claro, no va a ser la empresa socialista que teníamos, es una empresa estatal socialista distinta, con su esencial igual, pero la forma de insertarse en la dinámica económica es distinta.


¿Qué quiere decir eso? Que ahora va a tener facultades para tomar decisiones; ante la empresa estatal socialista estaba un poquito maniatada por la estructura que teníamos. No era que el Estado tenía maniatado a la empresa. Estamos hablando lo mismo: El Estado y la empresa es lo mismo: Empresa del Estado. Ahora, todos nos dimos cuenta que teníamos que transformar los niveles de subordinación que tenía esa empresa. Quizás, un nivel más amplio de descentralización a la hora de tomar decisiones. No del control financiero, no del control de la propiedad, sino la toma de decisiones como empresario tomándolas rápido. Antes tenía que esperar la decisión de un viceministro del sector que se encontraba a 700 kilómetros de la Habana para tomar una decisión. No, ahora él toma la decisión.


¿Qué ha permitido eso? Una empresa estatal socialista más dinámica, más eficiente, más eficaz. Ya tenemos resultados a la vista. Ya en toda empresa estatal socialista estamos tramitando esas transformaciones y la productividad se elevado y como hay más productividad hay más riqueza y como hay más riqueza hay más utilidades y como hay más utilidades, hay más distribución equitativa de esas utilidades, expresada en salarios de los trabajadores de esas empresas, sin tener que hacer una reforma salarial, ya estamos incrementando el salario de los trabajadores y el Estado no ha tenido que hacer una reforma salarial a nivel general, porque también el Estado y la administración del país está muy pendiente de los equilibrios macrofinancieros, macroeconómicos, porque estamos ordenando la economía, estamos actualizando nuestro modelo en función de hacer una economía más dinámica, eficaz, eficiente. Ese es otro principio importante.


Dentro de esta nueva forma de gestión, no solo está la cooperativa, está también el pequeño trabajador privado o trabajador por cuenta propia. Paga un pequeño impuesto, no igual al de la cooperativa; no es un trabajador informal, está jurídicamente reconocido, tiene derecho a la sindicalización y tiene derecho a la seguridad social. Él mismo se paga su seguridad social, mediante esquemas benévolos establecidos. ¿Quién controla eses trabajo? Lo controla el Estado, no lo controla una empresa privada. La seguridad social es estatal, por lo tanto, tenemos que ayudar a ese Estado, porque el Estado es nuestro.


Casi 450 mil cubanos están acogidos a esta forma de producción; eso ha permitido generar empleo, garantizar fuente de empleo a esos trabajadores de una manera regular y digna. Además, son las capacidades que han ido creciendo en la propia revolución. No son actividades de peluqueros, son casi 200 actividades las que están autorizadas.


Muchos de esos trabajadores son militantes del Partido Comunista, gentes del pueblo revolucionario que exigieron que esos cambios se realizaran.


Otra forma de gestionar la propiedad es la inversión extranjera. Vamos a estimular la inversión extranjera. Pero esa inversión tendrá que venir cumpliendo las normas jurídicas establecidas por la ley de inversión extranjera aprobada por el Parlamento Cubano.


Es una nueva ley de inversión que estimula a esos inversionistas pero que deja claro la defensa de la soberanía, la defensa de los recursos naturales del país, el respeto de los derechos de los trabajadores. Tenemos un código de trabajo nuevo, actualizado que también discutieron los trabajadores. Ese inversionista extranjero tendrá que venir bajo ese marco de condiciones; por supuesto que tampoco hemos cerrado el cerco y le hemos dado también otras posibilidades, un manejo al tema de los impuestos para que el hombre se estimule y venga, porque lo necesitamos es una inversión extranjera en determinado rumbo de la economía para garantizar el desarrollo del socialismo que queremos.


Otro principio importante: Otra forma de gestión importante es el tema de la tierra. En ese debate la gente planteaba que había que aumentar la producción de alimentos y que era doloroso ver la cantidad tierra improductiva que había en el país.


¿Qué hacemos? Fue la pregunta que nos hicimos. Vamos a repartir la tierra que tenemos improductiva y así se viene haciendo. Se repartió a pequeños agricultores que tuvieran dispuestos a hacer producir esa tierra. Más de 100 mil cubanos han regresado a la tierra.


Hay en Cuba un sector de campesinos que son propietarios de la tierra. La tierra es suya. Fueron los campesinos beneficiados por la primera y segunda ley de reforma agraria al triunfo de la revolución. La ley de reforma agraria fue la primera ley que aprobó la revolución triunfante. Son propietarios de tierras.


Algunos de ellos decidieron unirse en cooperativas, pero manteniendo la propiedad de la tierra; hay otros que decidieron entregar la propiedad de la tierra a la cooperativa; es la cooperativa la que es propietaria de esa tierra.


El resto de la tierra está en manos del Estado. Es la mayoría de la tierra. Esa mayoría, una parte son grandes planes productivos que por el período especial, la crisis, se paralizaron y se le dio a esos trabajadores también para que las gestionara en cooperativas.


Pero, aun así quedaba mucha tierra sin repartir, mucha tierra improductiva; el Estado no fue capaz de hacerla producir en medio de la crisis. Esa es la que se está repartiendo ahora. Se han repartido 1.7 millones de hectáreas y queda por repartir alrededor de un millón de hectáreas, que el Estado calcula que está dispuesto a seguir entregando 400 mil más. Va a dejar 600 mil hectáreas porque si la economía comienza a avanzar el Estado irá retomando aquellos planes productivos que tenía antes de la crisis, ahora con más experiencia, con más recursos. Todavía queda tierra para entregar, estamos buscando gente que la labore. Se ha logrado que 190 mil cubanos regresen al campo.


Esa tierra no se la dimos a esos 190 mil en propiedad, eso sigue siendo propiedad pública, propiedad del Estado. Se la dimos en usufructo gratuito. ¿Por qué gratuito? ¿Por qué a los demás no le dimos el plan gratuito? Porque la producción de alimentos es estratégico para el país. Entonces, si queremos que la gente produzca alimentos, no podemos estarle cobrando la tenencia de la tierra. Mientras produzca puede estar ahí. Claro, se repartió ordenadamente: Si esta tierra tiene vocación ganadera es para ganado, no la puede coger para otra cosa. Si tiene vocación cañera, tiene que producir caña; si tiene vocación tabacalera, es para producir tabaco; si tiene vocación para producir papa, ñame, Maranga, vegetales, viandas, alimentos, es para eso.


Además, tienen un año para demostrar que tienen capacidad para producir, porque si no es así, se la damos a otro, o se la dejamos al del lado que está demostrando que tiene capacidad. Pero, la propiedad sigue siendo pública, es la constante. No se le cobra nada por tener esa tierra. Uso y disfrute gratuito. No se le arrienda.


No solo le hemos dado la tierra, también se le está dando créditos, asesoramiento técnico, en la medida de las posibilidades un tractor, alguna maquinaria, buscamos que las cooperativas alrededor les preste el servicio, le presten el tractor, ayuden porque lo que queremos es que el hombre produzca alimentos. ¿Qué el hombre se va a volver rico? Pues que se haga rico. Nosotros confiamos en el campesinado cubano. Mientras más produzca y más gane, los dos ganamos: Gana el pueblo y gana él. No tenemos ninguna preocupación con eso. El campesinado va a seguir al lado de la revolución, porque es la revolución la que lo ha beneficiado toda la vida.


Otro principio importante: El principio socialista seguirá siendo un principio inalterable. Va a primar la planificación económica como herramienta principal del ordenamiento económico en Cuba. Es un principio socialista. Ahora somos más socialistas que antes, porque ahora planificamos más. Claro, hay una experiencia. Por ejemplo hipotético, se va a decidir hacer un plan arrocero, ¿Quiénes participan en el análisis y la decisión? El ministerio de agricultura, por supuesto; la empresa encargada de producir arroz que se va a crear en ese lugar, la asociación nacional de agricultores pequeños, es la asociación que reúne al campesinado cubano, los sindicatos agrícolas que puedan existir, el institución nacional de recursos hidráulicos, el instituto de meteorología, el ministerio de comercio exterior, un representante del banco, el ministro de economía, el ministro de educación superior, todo es planificado. Hasta las carreras universitarias se planifican en función de las necesidades económicas y sociales del país. Se planifica la necesidad de médicos que necesitamos, la cantidad de maestros que necesitamos, la cantidad de geriatras que necesitamos porque la esperanza de vida está creciendo constantemente. Hoy somos más socialistas que antes. A veces las cosas nos sorprendían antes, ya no nos van a sorprender. Y si nos sorprende alguna, que sea la mínima posible.


Eso quiere decir que va a primar la planificación en el ordenamiento de la economía, teniendo en cuenta también las tendencias del mercado interno y externo, porque si sabemos que el precio del azúcar va a bajar, planificamos hasta qué punto es rentable producir azúcar. Hay una cosa fundamental que no lo he dicho y creo que es el primer principio de la actualización que estamos haciendo: Ningún cubano quedará desamparado. Es un principio no de la actualización, es un principio de la revolución de 1959. Es por eso que la revolución tiene el apoyo que tiene. Los cubanos sabemos que no vamos a quedar desamparados.


El otro principio importante es que se van a separar las funciones estatales de las empresarias. El ejemplo del viceministro tomando decisiones empresariales. Estas decisiones las toman las empresas. Los ministros están para trazar políticas, velar por su cumplimiento, etc. No se pueden confundir las cosas. El empresario tiene que tener la preparación, la capacidad para tomar decisiones o el grupo empresarial. El ministro mantendrá , por supuesto, un diálogo permanente con el empresariado, pero no confundiendo las cosas. Cada cual toma las decisiones que tiene que tomar.


Resultados palpables de todas estas actualizaciones que estamos desarrollando desde el año antes de 2011. El producto interno bruto (Pib) de la economía cubana creció en el primer semestre de 2015, 4 por ciento. Eso para nosotros es un éxito, porque estábamos creciendo a ritmos muy pequeños. Incluso, en los últimos años había desacelerado ese ritmo y ya hoy, repuntamos y repuntamos a un 4%. Por supuesto que no estamos satisfechos con eso, lo que quiere decir eso es que hay se nota los cambios que estamos haciendo y faltan muchos medidas más por tomar, recogidas en los lineamientos que se está trabajando sin prisa, pero sin pausa para implementarlo. Son medidas más profundas en el sentido de que tiene que ya con lo macroeconómico.


Una medida importante ha sido la apertura de la zona económica especial de Mariel. Ahí teníamos una extraordinaria bahía con una extraordinaria capacidad y característica geográfica que permitía crear un gran puerto, que ya está funcionando, que se vaya a conectar con las rutas marítimas más importantes de la región y que va a tener un papel esencial en la apertura del canal de la ampliación del canal de Panamá. Ahí tenemos una moderna terminal de contenedores y alrededor del puerto, vamos a desarrollar una zona económica especial con facilidades para los inversionistas extranjeros en las áreas que nos interesan: Producción de alimentos, producción de determinadas manufacturas, pero no para exportar. Es para el mercado interno y para exportar, porque estamos pensando primero en la economía nuestra, en lo interno, en la población, en las necesidades que tenemos. Ya hay algunas empresas estudiando la estadía, con condiciones que garantizan la soberanía del país, el respeto de los derechos de los trabajadores, el respeto al medio ambiente, la protección de nuestros recursos naturales.


Eso es lo que está haciendo el país en materia económica con un objetivo estratégico bien claro: Desarrollar la economía del país para garantizar un socialismo próspero y sostenible. Para garantizar ese socialismo próspero y sostenible no podíamos aferrarnos a dogmas o aferrarnos a modos de gestionar la economía que en el pasado tuvo su explicación, pero que hoy no se ajustan a la realidad del país, ni de la región, ni del mundo. Algunos incluso no nos estaban dando resultados, porque la propia revolución había generado una fuerza productiva debido a su política educacional que esas fuerzas productivas estaban contenidas y había que desatarlas. Cantidad de ingenieros, técnicos, de gentes con capacidades, con habilidades para hacer cosas. Hicimos las transformaciones que el pueblo pidió. El objetivo – repito – es un socialismo próspero y sostenible, para ese falta una economía fuerte y en ese sentido estamos trabajando y esa es la explicación sobre los cambios que estamos haciendo, la actualización que estamos desarrollando.


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