miércoles, 20 de diciembre de 2017

Doble moral de algunos medios de comunicación, en caso Jaramillo

Médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez. Foto Nelosi
Por Nelson Lombana Silva

Resulta vergonzoso y denigrante la forma como algunos medios de comunicación vienen tratando el tema del alcalde de Ibagué, médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, en relación con un contrato de 2016 sobre alumbrado navideño. No se ha desinformado más que informado. Incluso, algunos medios han abandonado su misión para remover violentamente el espectro politiquero tan común en Colombia.


Estos seudo periodistas no hablan como comunicadores sociales sino como agentes pagos por los politiqueros de oficio, inventando tramas de muy baja calidad intentando dañar la imagen de un mandatario que se la ha jugado en grado sumo por la moralización de la cosa pública.

El médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, se ha prodigado a fondo por hacer alcanzar el presupuesto municipal al máximo y así lo manifestó con cifras y estadísticas en la reciente rendición de cuentas, evento democrático y de cara al pueblo ibaguereño, al cual no asistieron personalmente estos “periodistas” por cuanto al parecer le huyen a la verdad y deciden refugiarse en la mentira y en la falsa especulación.

Sin confirmar la noticia se dijo que el alcalde sería acusado por peculado a favor de terceras personas al adjudicar un contrato para la iluminación de la ciudad musical durante la navidad del año pasado por la suma de $1.800 millones de pesos. Esa supuesta noticia se transformó rápidamente en propaganda que se ha venido repitiendo casi todos los días en esos medios de comunicación. ¿Quién paga esa publicidad negra contra la administración Jaramillo?

En medio de esa tempestad borrascosa la verdad ha ido saliendo poco a poco y todo indica que esos medios no tienen la decencia de rectificar sus informaciones tendenciosas y sin fundamento. Hacen ingentes esfuerzos por desinformar dejando en el cuarto de san alejo la misión sagrada del comunicador social de transmitir información real y objetiva.

Todo indicaría que la fiscal 22 seccional, Claudia Chalarca le indilgaría al alcalde municipal la presunta comisión del delito de celebración de contrato sin cumplimiento de los requisitos legales y no peculado por apropiación a favor de terceros como se viene afirmando erróneamente en estos medios de incomunicación  con tanto sensacionalismo y desparpajo.

Incluso, el mismo mandatario en acto de suma gallardía, ha reconocido el error de haber firmado ese contrato en esos términos, argumentando que él no es abogado, es médico y que al parecer algún funcionario de buena o mala fe, eso estaría por establecerse, lo llevó a cometer dicho error. Diríase que es un error de procedimiento ante tanta tramitología que coloca el estado capitalista, pero jamás porque haya dolo o robo de los recursos del erario público.

“Se puede meter las patas, pero no las manos”, decía Darío Echandía. Errar es de humanos. Todo indicaría que allí no hay mala fe, seguramente le faltó algún documento o firma, qué se yo. Si estos medios hubieran presentado la noticia así, que aporte a la comunicación, pero la han tergiversado de tal manera que tratan de decir que el alcalde Jaramillo robó recursos del pueblo a favor de terceros. Qué infamia.

¿Qué hay de fondo? No hay que hacer mayores elucubraciones mentales para entender que hay todo un montaje mediático y político encaminado a desacreditar esta administración municipal y justificar así el retorno al poder la casta corrupta que siempre ha manejado la ciudad musical de Colombia. Seguramente personajes oscuros del Centro Democrático despojándose de fuertes sumas de dinero vienen armando horrendos tinglados de esta naturaleza para captar incautos en las elecciones venideras.

El pueblo ibaguereño no se puede quedar cruzado de brazos, se debe expresar libre y democráticamente exigiendo de los medios de comunicación compromiso ético y social. Además, respaldar decididamente al mandatario y no dejarse encasillar con la sarta de mentiras de que esta clase corrupta encarna la moralidad pública para Ibagué y el Tolima. El pueblo debe tomarse las calles rechazando la doble moral de algunos medios de comunicación y la politiquería aberrante que encarna el Centro Democrático. Manos a la obra.


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