jueves, 29 de noviembre de 2018

El ocaso del capitalismo, el surgimiento del Socialismo


Néstor Humberto Martínez, es Fiscal General de la República.- Foto: Internet
Por Nelson Lombana Silva

El capitalismo surgió de las entrañas del feudalismo, el Socialismo, igualmente, surgirá de las entrañas del capitalismo. El capitalismo vive su última fase: Imperialismo. Es decir, se encuentra en un estado agonizante. No quiere decir, desde luego, que su muerte será mañana o pasado mañana, pero sí quiere decir que su ocaso es inexorable.


Eso explica su estado de descomposición, de putrefacción en el cual se encuentra. Sus crímenes son cada vez más horripilantes. El bloqueo económico y comercial contra Cuba, ahora contra la hermana república bolivariana de Venezuela, solo para colocar un ejemplo a vuelo de mariposas amarillas, resulta monstruoso. Es que no puede haber hecho más insólito y desalmado que pretender doblegar el contrincante a punta de hambre, mentira e infamia. Eso no tiene presentación.

Sin embargo, la idea en este artículo es analizar la situación de Colombia. El cuadro resulta bastante contradictorio y dramático. Una burguesía descompuesta, sobre todo ese sector que lidera el narcotraficante número 82, Álvaro Uribe Vélez con el denominado Centro Democrático.

Digamos que es el sector dominante en estos momentos. Todo el aparataje del Estado hoy por hoy está al servicio de este sucio e inmoral sector burgués. El Parlamento, con la excepción de la auténtica oposición, las Cortes, el Procurador general de la nación, el contralor general de la república, etc. Mejor dicho: Los tres poderes públicos están perfectamente unidos, exclusivamente para defender y hacer crecer los intereses económicos y políticos de la clase dominante.

Néstor Humberto Martínez, es Fiscal General de la República y al parecer, asesor del grupo AVAL, el grupo piedad del colombiano más rico, Luis Carlos Sarmiento Angulo. En esas condiciones, ¿Qué intereses defenderá este funcionario público? ¿Defenderá los intereses públicos de la nación o los intereses privados del grupo AVAL?

No hay que hacer grandes elucubraciones políticas, filosóficas o éticas para concluir lo obvio. Este desalmado Procurador fue impuesto allí por el grupo AVAL para que defienda los intereses de clase de este grupo. Es decir, la oligarquía colombiana.

Así las cosas, no es gratuito que se haya ido lanza en ristre contra el proceso de paz, sobre todo contra el acuerdo firmado en la Habana entre la entonces Farc – Ep y el Gobierno Nacional, o mejor, el Estado Colombiano.

Tampoco que haya encubierto los negocios oscuros de Luis Carlos Sarmiento Angulo con la transnacional Odebrecht. Se haya hecho el de la vista gorda. Se haya ido lanza en ristre contra su amigo Pizano enjuiciándolo solo para sacar en limpio a su patrón, generándose “sorpresivamente” el envenenamiento de éste como de su hijo.

Es un Procurador al tamaño de la narco mafiosa clase dirigente que posa de gobernante, por cuanto sea oportuno decir que quien realmente gobierna a este país son los Estados Unidos. Ni la más elemental medida toma esa pútrida clase gobernante sin el visto bueno del Tío Sam.

Y para completar el sainete el mafioso Uribe ha colocado un presidente intrascendente, pusilánime, que se deja llevar fácilmente por las olas, sin capacidad de decisión y sin liderazgo. Un mimado al estilo “pachito santos”.

Es decir, Colombia en estos momentos no tiene un jefe de Estado, un timonel, tiene un arlequín, una simple caricatura de presidente de la república. Colombia está en manos de la mafia, de la corrupción y del narcotráfico.

Esa coyuntura la aprovecha muy bien el sector militarista, entre otros. Un país que entra a la era de paz, sin embargo, es obligado a aumentar el presupuesto militar en casi cuatro billones de pesos, cuando el pueblo común y corriente pensaba que disminuiría y fortalecería rubros vitales en educación, salud, agricultura, etc. ¿Tiene esto presentación lógica?

Podría pensarse que quien gobierna a Colombia no son los poderes públicos, sino los militares, los cuales están conectados con el dominio imperialista gringo. Prueba de ello, es que no han dicho ni mu sobre las 21 bases gringas en el país, en un acto supremo de traición a la patria. Luego, ¿Los militares no son los encargados de defender constitucionalmente las fronteras? ¿Luego no tienen la responsabilidad de defender la soberanía nacional?

Dolorosamente hay que decir que un soldado periquero gringo tiene más valor en Colombia que un general de la república. Eso es indignante. Doloroso. Vergonzoso, pero terriblemente real.

En estas bases gringas instaladas en nuestro país no tiene acceso un general de la república. Es más: Al decir de las personas versadas en la materia, por allí fluye el tráfico de estupefacientes sin control alguno. Un soldado periquero puede violar, matar y no se le sobreviene nada, absolutamente nada.

Esta es la cruda realidad, que nos ha tocado vivir. La decadencia inexorable del capitalismo en un estado de extrema descomposición. Por eso las acciones desesperadas que toma cada vez con más locura, afectando al pueblo, al medio ambiente, la paz nacional e internacional, etc, son señales inequívocas que su ocaso inevitable.

Eso no quiere decir, que podemos sentarnos cómodamente a ver pasar su cadáver al necrópolis. Al contrario. Hay que exacerbar la lucha de clases, la unidad, la organización y la movilización de masas. La protesta de ayer supremamente importante, hay que preparar más con más decisión y coraje, buscando que ojalá, desemboque en un paro cívico nacional. Hay que insistir y persistir en la lucha de clases.

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