martes, 23 de octubre de 2018

“Mientras respire lucharé por la paz con justicia social en Colombia”: Mario Alberto Montiel Pérez

Por Nelson Lombana Silva

Mario Alberto Montiel Pérez es un joven ex guerrillero encargado de la cultura en la zona veredal de Icononzo (Tolima). Su principal función es fortalecer el proceso de paz, los acuerdos de la Habana, desde la cultura. Trabaja intensamente. Se mueve constantemente mostrando el verdadero rostro de la ex guerrilla que los medios masivos han ignorado y tergiversado durante más de cincuenta años, al presentarlos como ogros, monstruos llenos de maldad y de violencia.


Con la finura del artesano y la paciencia de Job, Mario Alberto estimula los talentos artísticos en chicos y grandes, hombres y mujeres, del movimiento guerrillero más antiguo del mundo, hoy acogido a un proceso de paz y que se encuentran en esta zona veredal.




En medio del ajetreo intenso de la celebración del primer encuentro cultural realizado en este lugar el primer día y el segundo día en el parque principal de dicha municipalidad, pudimos conversar con el dirigente revolucionario y hacedor de cultura del Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), en esta sección del departamento.

Realmente es una cátedra magistral de la verdadera historia colombiana que ha permanecido en el anonimato, pero que con la tenacidad de Mario Alberto y el Partido FARC, poco a poco va saliendo a flote. Es realmente una entrevista aleccionadora por las respuestas claras y contundentes del entrevistado. Respuestas llenas de esperanza en el futuro de la patria, patria carcomida por una casta oligárquica descompuesta, narcoparamilitar y criminal. Ayer el arma era el fusil, hoy el arma predilecta es la cultura. Así lo indica el camarada Mario Alberto Montiel Pérez.



La entrevista es la siguiente:

-         50 años los medios de comunicación presentando un rostro violento de la insurgencia. En esta nueva etapa de las FARC comienza a mostrarse públicamente el verdadero rostro. Lo hace desde la cultura. ¿Cómo es esta experiencia?

Sí, digamos que la imagen de los medios de comunicación nos han mostrado como siempre los malos, como los terroristas, como los que hicimos daños, o sea, lo peor, pero realmente aquí hay un grupo de personas de compañeros, que son somos personas, somos seres humanos y nos gusta la cultura, nos gusta el arte, nos gusta muchas cosas que se hacen en la vida cotidiana. O sea, nosotros somos personas igual que cualquier persona. O sea, no somos los “monstruos” que han pintado durante 53 años los medios de comunicación. Somos seres humanos que estamos comprometidos hoy y siempre con el proceso de paz.

-         Observamos eso en las canciones que ustedes estaban interpretando y bailando. A toda hora hablan de paz. Sin embargo, siempre se les ha considerado los responsables de la guerra ha venido desangrando históricamente a Colombia. ¿Qué piensa?

Nosotros fuimos a la guerra  no porque nos gustara, no porque nos gustara ir a internarnos dentro de una selva que donde no teníamos ninguna comodidades, nos fuimos a la selva porque la necesidad y por falta de beneficios por parte del Estado para el pueblo colombiano. O sea, nosotros no fuimos a la guerra porque quisimos, sino porque hubo unas causas concretas, en las que el gobierno nacional no apoyó a las comunidades. Por eso estuvimos en la guerra con las armas en la mano. Y, por eso seguimos en la lucha, ya no armada sino política. 

-         ¿Cómo analiza usted este nuevo escenario de lucha con la creación del partido FARC. Es decir, sin armas y reintegrados a la vida civil?

Es un nuevo escenario. Un escenario fuerte, complejo, hosco, donde tenemos que enfrentarnos a muchos dirigentes de la derecha que a diario nos tildan de lo peor, pero nosotros tenemos unos objetivos claros. El propósito no es enfrentarnos a esas personas con palabras, sino demostrándole que nosotros somos realmente personas, seres humanos con ideología, principios y humanismo. No estuvimos en la guerra simplemente por hacer la guerra, sino que tuvimos en la guerra por necesidad. Eso es lo que le queremos mostrar a estos dirigentes en el escenario político, lo mismo que a las comunidades y a la misma oligarquía colombiana.

-         ¿Eso quiere decir que ustedes no fueron la causa de la guerra, sino por el contrario, la consecuencia de un estado represivo y antidemocrático?

Es verdad. O sea, nosotros no somos los creadores del conflicto, el conflicto lo creó el estado colombiano. ¿Para qué? Para beneficio de ellos mismos. Digamos: Con la guerra había muchas personas que se beneficiaban, vendiendo armas, vendiendo cocaína. Nos colocaban a nosotros como entre la espada y la pared tildándonos de todo eso, pero realmente las causas generales para crear el conflicto en Colombia es culpable el estado, por no brindar las garantías que usted dice al pueblo colombiano.

-         ¿Cuántos años duró usted, por ejemplo, con el fusil al hombro recorriendo las montañas de Colombia?

Yo duré 19 años recorriendo las montañas de Colombia, las veredas, los municipios de Colombia, durante 19 años en armas.

-         Realmente, ¿Qué lo animaba?



Bueno, yo llegué a las FARC, digamos no completamente consciente. Sería algo ilógico decir ahora que llegué completamente consciente a la lucha armada. Sabía que había guerrilla que luchaba por las comunidades, pero no tenía suficiente claridad sobre la línea política que tenía las FARC y la ideología. Cuando llego a las FARC, durante proceso de estudio de marxismo, la historia de Colombia, estudiando sus necesidades, mirando que el pueblo colombiano estaba diariamente aguantando hambre, viviendo mal y sufriendo, yo me dije: Esta es la lucha nuestra. Lo que más me empeño a seguir fue la gente humilde, la gente que nunca ha tenido nada y que veía en nosotros un respaldo, una esperanza, esa gente que en Colombia es la mayoría.

-         Es decir, ¿Lo animaba la justicia social?

Es la justicia social es por la que siempre hemos luchado y por la que seguiremos luchando realmente.

-         ¿Al lado del fusil, había espacio para la cultura, o la cultura es ahora que está en la vida civil?

Nosotros nos caracterizamos por llevar la cultura en alto. En armas, claro que lo hacíamos. No digamos con las mismas “comodidades” de hoy que tenemos un modesto escenario, con cantidad de gente de afuera mirándonos, en la lucha armada era entre los mismos compañeros y entre el barro, en la selva, abriendo espacios, cuadritos, para poder bailar entre el mismo barrial hasta la rodilla, hasta los tobillos, pero se hacía y con mucho amor por el arte y la cultura nuestra. Bailábamos, hacíamos teatro. Incluso, en la historia de nuestra lucha, hay cantantes que todavía están dispersos por Colombia.

-         Una vez le dice adiós a las armas, ¿Sigue usted empecinado en seguir expandiendo la cultura autóctona, propia de nuestro país? ¿Por qué valora usted tanto la cultura?

Como dije al principio del acto, la cultura une corazones, la cultura cambia el pensar de aquellas personas que están pensando en el mal. Claro, no lo digo por mí, porque siempre he tenido mi conciencia enfocada a la lucha guerrillera y esto que estamos haciendo es para rescatar nuestras raíces, o sea, la cultura que se ha venido perdiendo durante tanto tiempo, que el mismo gobierno y entidades públicas no ayudan para que estos procesos se concreten en las zonas veredales, en los municipios, en las ciudades, sino que más bien lo tratamos de tapar para que esto no salga y traemos otras culturas que no son las nuestras, son culturas que lo único que hacen es descomponer a nuestros jóvenes y a nuestra sociedad en su conjunto.

-         ¿Usted estaba suficientemente preparado para recibir el trato que le viene dando el gobierno nacional al Partido FARC?

Creo que nosotros estábamos preparados desde que se fundó las FARC – EP. O sea, las FARC está preparada siempre para todo eso y nosotros, yo como persona, estaba preparado y más que preparado para esto, porque así son las consecuencias; nosotros sabemos que el estado, si no le cumple a la misma gente del país, mucho menos nos va a cumplir a nosotros fácilmente, si supuestamente éramos los que estábamos en conflicto y hacíamos la guerra contra el estado mafioso. Entonces, estábamos preparados para esto. Digo una vez más: El proceso de paz no lo hicimos para nosotros, sino para el pueblo colombiano. No nos ha cumplido a nosotros, no digamos así, digamos: No le ha cumplido al pueblo colombiano. La razón es sencilla: El acuerdo de paz se hizo pensando en el pueblo, no para beneficio exclusivamente de los guerrilleros.

-         Pero, hay una cruda realidad: Casi el 90 por ciento del pueblo colombiano desconoce los alcances reales del acuerdo de paz. La mayoría se ha venido quedando con la versión de la derecha y la extrema de derecha. ¿Cuál es su percepción?

Pienso que el gobierno se ha hecho el de las orejas gachas y no le ha mostrado, digamos, los acuerdos a la gente y la gente es absorbida en las ciudades por su trabajo, por muchas cosas y no mira las noticias, no ven el proceso que se está dando en el país. Solamente, muchas veces, pasa un amigo y le comenta: Estamos en el proceso y ya, pasa. El gobierno sería el ente principal debería haber ido a las comunidades y decirles, este es el proceso de paz y por eso es que la guerra en Colombia se está acabando. Hicimos unos acuerdos que son para ustedes. El gobierno solamente presentó el hecho como una simple noticia mal contada y pasajeramente y ya. Pero, nosotros desde aquí, estamos tratando de llegar hasta las comunidades, diciéndoles: Miren los acuerdos de paz, estos son los acuerdos propiamente de ustedes, no son de nosotros, son de ustedes y nos encargaremos y seguiremos con esta pedagogía hasta que todo el pueblo colombiano se de cuenta que tiene unos acuerdos y que son de ellos.

-         El Centro Democrático se empecina en decirle al país dos cosas: Santos entregó el país a la guerrilla y, la guerrilla, vive en hoteles cinco estrellas. ¿Cómo salirle al paso a estas falsas y perversas afirmaciones?

Creo que una de las formas de salirle al paso es uniéndonos todos y luchando por el proceso de paz. El proceso de paz es muy claro. La línea política del proceso está muy clara. A nosotros no nos entregaron nada. Ustedes mismos han visto: Lo que tenemos son unas paredes de cartón, unos techos mal techados, vivimos igual que una persona desplazada, vivimos en casa igual que cualquier persona. No tenemos hoteles como se viene diciendo o fincas. No. Nosotros lo que tratamos es de sacar el proceso de paz adelante. No más.

-         Esa postura del Centro Democrático, del Gobierno Nacional y de la oligarquía colombiana en general, ¿No mengua en usted la moral revolucionaria?

No. Yo creo que hemos tenido momentos más fuertes y eso no ha minado la convicción revolucionaria. El revolucionario no se acongoja por nada, el revolucionario tiene todo en la cabeza y sabe qué es lo que va a hacer. Esas son cosas que se dan en el camino en la lucha revolucionaria.

-         Vienen asesinando ex guerrilleros en una cifra bastante alta y preocupante en Colombia, crímenes en la impunidad hasta ahora. ¿No teme usted?

Creo que desde el primer día que tomé la decisión de ser del partido FARC, la teníamos muy clara. Nosotros nacimos, crecemos, nos reproducimos y morimos. O sea, algún día tenemos que morirnos. Entonces, que nos estén asesinando, hay que denunciar, decirle a la gente, nos están asesinando. Pero, realmente morir no me da miedo, porque estoy haciendo cosas reales y no estoy difamando de mi pueblo, sino que estoy es ayudándolo. No temo morir, lo digo de la manera más honesta y sincera.

-         En esta nueva etapa del movimiento revolucionario, ¿Qué actividad exactamente desarrolla usted y cómo se siente?

En el espacio territorial soy el encargado de cultura, soy el director de una fundación de cultura; a nivel departamental, soy el encargado de cultura, también hago parte de la división de comunicaciones del departamento de Tolima y también hago parte de la dirección Tolima. Me siento bien, porque sé que estamos trabajando por la lucha revolucionaria y por sacar a nuestro pueblo adelante.

-         Como joven, ¿Qué llamado le haría a la juventud que lea esta entrevista?

Yo le diría a la juventud que la mejor forma de sacar nuestro futuro adelante es luchando por él, que no nos dobleguemos ante la injusticia social de un estado, que hay que luchar, seguir adelante y la mejor manera es a través de la unidad.

-         ¿Cuál es su mensaje a los estudiantes universitarios que están en lucha por defender la educación superior pública en Colombia?

Que hay que seguir luchando por el estudio, el saber, por una educación masiva y de calidad para todo el pueblo colombiano. Hay que luchar porque la educación sea para todos los jóvenes de Colombia. La educación superior debe ser gratis, de calidad y masiva. La educación en Colombia es pésima y costosa. Los invito a seguir luchando por esos nobles ideales, los invito a no desfallecer.

-         Entonces, ¿Mario Alberto Montiel Pérez, seguirá luchando por la paz con justicia social en Colombia, desde Icononzo (Tolima)? 

Sí claro. Esa es la idea que tengo. Nunca se me borrará. Se borrará quizás el día que deje de existir. Muera. Mientras esté respirando seguiré luchando por la paz con justicia social en Colombia para todos y todas.





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