
Foto: Chamuco Media
Por Nelson Lombana Silva
Caminando por las laderas del municipio de Anzoátegui (Tolima), encontré a un viejo amigo, más o menos contemporáneo. Estreché sus encalladas manos con alegría. Bajo la neblina densa y el amago de lluvia comentó con cierta alegría: “Al fin cogieron a ese dictador venezolano”. Inmediatamente, me di cuenta que estaba repitiendo maquinalmente el relato mediático de RCN, Caracol, El Tiempo, El Espectador y la revista Semana, entre otros. Advertí en su rostro quemado cierta satisfacción. Comprendí, entonces, una vez más el daño que estos medios de comunicación de la gran oligarquía liberal-conservadora hacen, pues su misión no es informar con objetividad, sino desinformar.
