domingo, 9 de agosto de 2026

De la Espriella, firme con la injusticia y la entrega de la Patria


Por Agamenón

Durante la posesión presidencial, el señor Abelardo de la Espriella Otero, demostró el asco que le tiene a los borregos que votaron por él. No les permitió estar presentes, el escenario fue calculado exclusivamente para su clase social. Fue tal la pantomima que los principales invitados estadounidenses no asistieron, al parecer no se rebajaron acompañando a su sumiso agente.

En su derroche de protagonismo insulso no tuvo inconvenientes en dejar abandonados a los invitados para volar a la guarnición militar a pronunciar su insulso y violento discurso. Estos tuvieron que contentarse con escuchar su intervención en pantalla gigante. Grotesco desde cualquier punto de vista que se le mire. Tal fue la payasada que terminó bailando ante las fuerzas militares. Alguien dijo: “Hicimos el ridículo a nivel internacional”.

Así es la cosa: Mientras Robin Hood, es un héroe y forajido del folclore inglés medieval, siglo XII, defensor de los pobres y oprimidos, que, según la historia, robaba a los ricos para entregar su producto a los pobres, la rata de Abelardo de la Espriella Otero, hace lo contrario: Roba a los pobres para entregarle sus dividendos a los ricos. En su intervención señaló que exonera a los ricos de pagar impuestos. Considera que somos los pobres los que tenemos que pagarlos todos juntos. Así es que los que tengan un patrimonio de tres mil y pico de millones de pesos no pagarán un centavo, pagarán los que ganan un salario mínimo, ganen algo en el rebusque, mejor dicho, los pobres engañados que votaron por el tigre. Como quien dice: Así paga el diablo quien bien le sirve.

Ya había indicado que vuelve el servicio militar obligatorio para los pobres, carne de cañón joven en defensa no de la patria sino de los intereses oligárquicos. Ratificó la orden imperialista de Estados Unidos de apoyar el plan militarista denominado: Escudo de las Américas. Como no están en juego sus hijos, ni los hijos de la gran oligarquía, el señor de la Espriella Otero, está dispuesto a colocar pobres del país para que vayan a matar o ser matados en otros países sin saber exactamente qué están defendiendo.

Abelardo de la Espriella Otero a la final es ingenuo. Cree que el plan imperialista de Estados Unidos cuenta directamente con él, mejor dicho, que es parte activa de éste, una ficha imprescindible. No es así. En realidad, será utilizado hasta cuando los gringos lo consideren útil; una vez usado, lo mandarán al cesto de la basura, sino es a una mazmorra gringa. A Noriega en Panamá lo utilizó para matar al general Omar Torrijos, cumplido el objetivo fue extraditado como vulgar forajido. Los gringos no manejas relaciones humanas, manejan relaciones económicas.

El Pueblo resistirá y vencerá

No hay duda, en medio de su profunda crisis irreversible de los Estados Unidos, la onda indica una curva hacia arriba, postura delirante y triunfalista que lo lleva a decir que las próximas víctimas serán Brasil y Méjico. Podría suceder. Sin embargo, serán triunfos dolorosos, pero efímeros, porque las dictaduras son pasajeras y los pueblos eternos. Podrá avasallar, cometer crímenes horripilantes como los que ha experimentado la humanidad desde que Estados Unidos se autoproclamó policía del mundo, pero jamás de los jamases podrá imponerse eternamente en el poder. Parece mentira, pero Estados Unidos es un gigante con patas de barro. Es un consumidor de alucinógeno que para mantenerse en pie cada día la dosis será más alta, y más alta y más alta…

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