
Presidente Gustavo Petro Urrego. Foto: Internet
Por Nelson Lombana Silva
Sin ser Comunista, Gustavo Petro Urrego, es un verdadero fenómeno político de izquierda, cuya honestidad, compromiso con el pueblo y valentía, le han permitido cumplir a cabalidad sus funciones como jefe de Estado. No hizo todo, por la férrea oposición desleal y sucia de la denominada vieja clase oligárquica, pero sí supo orientar el camino correcto para avanzar hacia una verdadera segunda y definitiva independencia. La pérdida de la presidencia en cabeza de Iván Cepeda Castro, debe asimilarse como un simple traspiés que seguramente el pueblo colombiano sabrá asimilar con inteligencia y grandeza. Ganó la mentira, la muerte y la dependencia. Sin embargo, dicen los orientales: “El mal es solo ficción, lo eterno es el bien”.





