Por Nelson Lombana Silva 
Abelardo de la Espriella. Foto Internet
No es un secreto que el ilegítimo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella Otero, utilizó la religiosidad en su expresión más primaria para hurtarse la presidencia de la república, siempre con el aval de Estados Unidos e Israel. Incluso, el descomunal proyecto del imperialismo norteamericano tiene en las religiones un puntal fundamental que seguramente la humanidad, especialmente la crédula, no alcanza a dimensionar en sus justas proporciones.




