miércoles, 5 de agosto de 2026

Minería ilegal en el sur del Tolima

Maquinaria pesada arrasa con el río Saldaña en el sur del Tolima. Foto Internet

Por Agamenón

La minería ilegal en el sur del Tolima viene haciendo estragos en la misma nariz de la autoridad competente, sin que ésta reaccione y se sienta aludida. La gobernadora, por ejemplo, ha dedicado toda su mediocre administración en criticar la obra del mejor presidente que ha tenido Colombia, Gustavo Petro Urrego. Goda, Adriana Magali Matiz Vargas, pertenece a la línea del depravado y desprestigiado senador de la república, Óscar Barreto Quiroga.

La extracción del preciado metal del río Saldaña, tiene en vilo a la comunidad campesina e indígena, como también a la naturaleza en su conjunto, haciéndose más fuerte en los municipios de Planadas y Ataco.

La depredación de la naturaleza en este departamento aumenta sin que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto. La Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), es un simple saludo a la bandera, se ha habilitado este ente solo para alimentar la burocracia barretista en cantidades alarmantes.

Según las estadísticas, el departamento de Tolima es el séptimo a nivel nacional en la explotación ilícita de yacimientos mineros. Se han devastado hasta el momento más de 232 hectáreas de vegetal y bosques en la ribera del río Saldaña, a plena luz del día con maquinaria pesada, la cual cruza pueblos, puestos de policía, retenes militares, como Pedro por su casa, afectando gravemente el territorio perteneciente a municipios como Planadas, Ataco, Natagaima y Coyaima, entre otros.

La extracción del oro del lecho de este río tiene un impacto en el medio ambiente, pero también en la comunidad y en la convivencia pacífica de la región. Se calcula – por ejemplo – que un gramo de mercurio utilizado en la lavada del oro contamina por lo menos 600 mil litros de agua.

En cuanto al impacto demográfico, el crecimiento de la población de Ataco se ha disparado en un 30 por ciento aproximadamente, con el arribo de más de 5 mil personas de otras regiones, atraídas por “la fiebre amarilla del oro” en período récord de solo dos años.

Al parecer supera la extracción de oro del lecho del río, los 3.300 gramos mensuales, mientras se mueve más de 4 mil millones de pesos en grupos ilícitos que operan en la región. (¿En alianza con las autoridades? Es la pregunta que se hacen los habitantes de la vasta región).

Grupo Ambiental

El único ente que ha venido denunciando este monumental atentado contra la madre tierra en esta región es el Grupo Ambiental que año tras año organiza la Marcha Carnaval. Es una gota en el desierto. Sin embargo, tiene su impacto importante, porque ha logrado denunciar la catástrofe ambiental, tanto en el ámbito nacional como internacional.

El parlamentario tolimense, Renzo Alexander García, con sus debates y declaraciones, ha comenzado a denunciar en el seno de la Cámara de Representantes, el atentado mortal contra la naturaleza que se viene presentando en esta región y en general, en todo el departamento. Ha propuesto una audiencia pública nacional con el fin de analizar en profundidad el tema y tomar acciones pertinentes.  

La preocupación es mayúscula con el arribo a la Casa de Nariño del ateo-cristiano, estadounidense y mafioso, Abelardo de la Espriella, quien ha anunciado fracking al tope, colocando en peligro la sociedad colombiana y la misma humanidad. Al parecer está dispuesto a arrasar con la naturaleza, simplemente para cumplir las órdenes de Estados Unidos e Israel y el demente Donald Trump, en especial, quien afirma cínicamente que el calentamiento global es un invento de los comunistas.



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