Por Nelson Lombana Silva
El Partido Comunista Colombiano fue fundado el 17 de julio de 1930, por un puñado de hombres y mujeres libres, soñadores y valientes, un Partido que representara dignamente los intereses populares del pueblo colombiano, la esperanza de la paz con justicia social y enfrentara organizadamente a la voraz y criminal oligarquía colombiana, expresada en los partidos tradicionales: Liberal y Conservador.
Durante los 96 años de existencia, el Partido Comunista Colombiano se ha mantenido fiel a los principios, al programa y a la línea marxista y leninista. Ni la mano violenta del régimen bipartidista, ni la presencia de los traidores oportunistas, ni los mismos errores, han menguado este sueño y esta esperanza de vida, de paz, de unidad y de convivencia en medio de la diferencia y pluralidad. Por el contrario. Se ha forjado con heroísmo en el clima ardiente de la adversidad con carácter y perseverancia. Arribar a sus 96 años y estar a punto de cumplir los cien, se constituyen en un verdadero hito histórico que demuestra claramente que es invencible y es invencible porque encarna la esperanza de millones y millones de colombianos y colombianas.
Invencible también porque está fundamentado en la ciencia, en el humanismo y en el amor profundo y puro, ondeando siempre la bandera roja de la verdad y el argumento. Su ideología es oceánica, cargada de esperanza en el porvenir de Colombia, la patria que ha sido mancillada por esta oligarquía mafiosa y sumisa a los dictámenes del imperialismo norteamericano. No en vano dijo el mártir del 9 de abril de 1948, Jorge Eliécer Gaitán: “El gobierno tiene la metralla homicida para el pueblo colombiano y una temblorosa rodilla en tierra ante el oro americano”.
Durante largas 90 décadas, el Partido ha forjado el más ambicioso proyecto libertario, alimentándolo a diario con la experiencia que arroja la teoría y la práctica, debidamente concatenada. Es un Partido cargado de lucha férrea en las peores condiciones, experiencias construidas en el ejercicio de la lucha heroica y permanente a la intemperie, con el viento en contra y la convicción profunda de un país en paz, con justicia social, económica y ambiental sí es posible y a fe que se está construyendo. Vamos avanzando: Con el camarada Jaime Pardo Leal obtuvimos en el país algo más de 300 mil votos, con Carlos Gaviria Díaz, más de 2 millones 700 mil, Gustavo Petro Urrego más de 8 millones y ahora con Iván Cepeda Castro estuvimos a punto de sumar trece millones de votos.
El hurto de la presidencia a manos del mafioso Abelardo de la Espriella es un incidente grave, pero jamás para sentirnos derrotados. Por el contrario. El derrotado es el pobre pueblo que votó por este siniestro personaje de nacionalidad norteamericana. A boca abierta ha dicho que regresa el paramilitarismo más tecnificado y más criminal, que el pueblo pobre, sobre todo la juventud tendrá que volver a la fuerza y en contra de su voluntad a ser carne de cañón al hacer obligatorio el servicio militar. Las amenazas de hacer trizas el acuerdo de paz, de igual manera, entregar la soberanía nacional a Estados Unidos para que llene el territorio de bases militares norteamericanas. Seguramente, con esas nuevas bases pretenderá borrar violentamente la resistencia de casi trece millones de compatriotas que seguramente estarán en la calle defendiendo las Reformas del Gobierno del Cambio.
El Partido tiene la fortaleza de los veteranos y el formidable papel revolucionario de la Juventud Comunista. En unidad dialéctica sabrá enfrentar este momento histórico con grandeza y decisión política. Aquí, nadie se rinde ni se amilana. El Partido Comunista, junto al Pacto Histórico y demás fuerzas progresistas que están dispuestos a la lucha por la construcción de la verdadera democracia y del Socialismo. Nosotros y nosotras, señor Abelardo de la Espriella, no somos cobardes, somos hombres y mujeres de paz, de justicia, de resistencia y de lucha.
Honor y gloria a todos los comunistas, hombres y mujeres, que han caído batallando. Especial reconocimiento a los camaradas: Raúl Rojas González, Nelson Castiblanco, Oliva Campos, Ricardo Castiblanco, Manuel Marulanda Vélez, Jerónimo Galeano, Carlos Arturo Lozano Guillén, Marcos Díaz, Evelio Villarreal Herrán, Teófilo Forero, Alberto Márquez, entre otros y otras…Sus aportes a la Revolución Socialista y a la existencia del Partido, merecen toda nuestra admiración y reconocimiento. Son campeones eternos en nuestros corazones y faros luminosos para no claudicar y seguir la marcha sin descanso y con toda la moral socialista hacia el puerto victorioso.
Mañana 18 de julio a partir de las dos de la tarde en la sede de la calle 20 No. 6 -74, se ofrecerá un brindis en honor a los 96 años de vida del glorioso Partido Comunista Colombiano, a iniciativa principalmente de la célula Fidel Castro Ruz. Esperamos contar con los Comunistas, amigos y simpatizantes del Partido de la vida y de la esperanza.

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