viernes, 19 de junio de 2026

“La lectura me da más inteligencia”

Emmanuel David García Osorio, el niño lector de la biblioteca Cañón del Combeima. Foto Nelosi

Por Nelson Lombana Silva

Emmanuel David García Osorio, doce años de edad, cursa sexto grado en el colegio Mariano Melendro, ubicado en la vereda Chapetón, Cañón del Combeima, habita en el corregimiento de Villa Restrepo, hiperactivo es un gran lector.

En cierta oportunidad, llegó triste a la biblioteca. Pensé que estaba enfermo. “Emmanuel David: ¿Qué te pasa?, pregunté. “Estoy castigado en casa”, me dijo. No quise preguntarle por qué, más bien le pregunté en qué consistía el castigo. Qué sorpresa escuchar su respuesta clara y directa: “El castigo consiste en no dejarme leer”. No asimilé tan fácil esa respuesta, sobre todo al considerar el bajo índice de lectura, tanto en la niñez, como en la juventud y en los adultos en Colombia.

La lucha por fomentar la lectura en chicos y grandes no es fácil en este país. Las estadísticas a escala nacional son realmente deplorables. La sociedad de consumo impide disfrutar el mundo mágico de la lectura. No se lee por vocación, se lee por obligación.

Encontrar entonces a un niño, que presuntamente se le castigaba no dejándolo leer era algo desproporcionado, no admitía ninguna lógica. “Mi papá no está y mi mamá me dejó venir a leer un ratico”, me dijo pasando directo a la sala infantil. Leyó varios cuenticos y se llevó un par de libros de distribución gratuita. Se fue feliz.

Ayer estuvo nuevamente en la biblioteca. Me comentó los tres últimos cuentos leídos que la biblioteca Cañón del Combeima le había prestado. “Vengo a llevar otros para aprovechar las vacaciones”, me dijo mientras firmaba la planilla de asistencia.

Mientras seleccionaba tres textos, le pregunté: ¿Por qué le gusta leer? Me contestó: “Porque hay muchas cosas que aprende y cuando lo ponen a leer en el colegio, tiene uno más calidad para leer, lee más rápido, le da a uno como más inteligencia, cosas más buenas y dar buen rendimiento en el colegio”.

Viene con frecuencia a la biblioteca Cañón del Combeima. ¿Qué lo anima? “Sí, me gusta venir a la biblioteca con frecuencia porque me gusta leer harto, porque los libros son muy buenos para mí”.

“He leído desde los diez años. Pero, antes lo hacía desde los cuatro años cuando me comenzaron a enseñar. Lo cierto es que me gusta mucho leer. De esta biblioteca ya me he leído varios libros, muchos libros y los que me ha regalado los tengo guardados, porque cuando no tengo nuevos, me los vuelvo a leer y memorizo todos”.

Sobre la experiencia de la lectura en el colegio, relató: “Bien. No he perdido ninguna materia gracias al interés por leer. No he perdido la materia por la lectura”.

Emmanuel David, no es egoísta. Invita a todos los demás niños y niñas a leer con frecuencia: “Hay que leer mucho porque eso sirve para alimentar la inteligencia, para aprender a leer bien. La lectura es muy buena para los niños”, dice.  Agrega: “Leo cuando no tengo nada que hacer, cuando no tengo estudio, me pongo a leer”.

¿Quién le enseñó el amor por los libros y la lectura? “Una tía que era profesora. Ella me ponía a leer mucho, libros muy buenos. Libros como de Simón Bolívar y muchos más que no recuerdo ahora. Eran libros muy buenos, ella tenía como una repisa grande, llena de libros. Ella me leía y yo leía una vez llegaba de la escuela o del colegio. Después me ponía a hacer otras cosas. A veces, con lo que yo escribía, lo hacía en una hoja y allí escribía el titulo del libro, lo escribía y a veces me inventaba un libro de los libros leídos. Todo eso me parece bueno”.

Se lleva nuevamente tres libros hoy 19 de junio. ¿Qué se imagina encontrar en ellos? “Acción por lo que veo en la carátula. Hombres de miedo, pero no creo mucho en ello, son como hombres que andan de noche. En este otro “La bella y la bestia”, es muy bueno el libro, que la princesa se encuentra con una bestia, y la bestia la quieren en el reino de él, la ama. Y ella ya vive con él y son felices para siempre. Arrullo, rondas, canciones y juegos de Colombia, también puede ser bueno, que tiene relación con Colombia, canciones como granitos de arroz, búho en la montaña, arrurú mi niño, duérmete niño, para rosalita, los sapos en la laguna. Son poemas y también canciones y juegos de Colombia”.

Termina diciendo que va a aprovechar las vacaciones para leer mucho. “Igual, voy a estar viniendo a la biblioteca a leer para aprender harto sobre la lectura”. 

Emmanuel David García Osorio, coge con cuidado los tres libros bajo el brazo y se despide con alegría, afirmando una vez más, la importancia de fomentar la lectura.

Tiene facilidad de expresión y amplio conocimiento argumentativo. Conversador empedernido mantiene las mejores relaciones con sus compañeritos y sus compañeritas. Un niño digno de admirar e imitar.

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