jueves, 5 de marzo de 2026

Biblioteca al aula, escuelas El Retiro y El Secreto

Los niños de la escuela El Retiro disfrutaron las actividades de Fensuagro. Foto Nelosi

Por Nelson Lombana Silva

En el marco del programa: “Biblioteca al Aula” de la Red Municipal de Bibliotecas Públicas de la ciudad de Ibagué (Tolima), la biblioteca Cañón del Combeima realizó gira por las escuelas El Retiro y El Secreto, los días 4 y 5 de marzo, respectivamente. En esta oportunidad, contamos con un grupo de mujeres jóvenes, pertenecientes a la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro), interesadas en conversar con los niños y las niñas de estas veredas, sobre agroecología, ecología y conservación del medio ambiente.

A través de diversas actividades pedagógicas y entretenidas el grupo pudo establecer conversación dialógica, con la mediación naturalmente de la biblioteca Cañón del Combeima, pudiéndose establecer una vez más que la biblioteca no solo es generadora de conocimiento, sino también mediadora en esta tarea de crear conciencia ambiental y sentido de pertenencia del territorio que habitamos.

Escuela El Retiro

Actividades culturales y ambientales niños escuelas El Retiro. Foto Nelosi


Llegar a la escuela El Retiro no es tarea fácil. Esta se encuentra en el filo de la imponente cordillera con una panorámica impresionante, oceánica. Se llega por una carretera tortuosa, angosta y en precarias condiciones. Hay que pasar dos quebradas, una de ella, caudalosa. El puente en este lugar sigue siendo una promesa que solo se mantiene latente en la conciencia de la comunidad, especialmente en los niños que todos los días arriesgan sus vidas al atravesarlos.

Hay allí, tres docentes, mujeres valientes, emprendedoras y afectuosas, que nos reciben con cariño y afecto. Estefany Peña, está al frente del preescolar y la primera infancia; Estella Buitrago, los grados primero, segundo y tercero; Katherine Varón, cuarto y quinto. Lo primero que nota uno es la armonía y cordialidad reinante. El comportamiento espléndido de los niños y las niñas.

Actividades lúdicas en la escuela El Secreto, Cañón del Combeima. Foto Nelosi


El día espléndido. Uno sol puro y radiante ilumina el inmenso cañón, los grandes cultivos de pan coger, cafetales, cultivos de tomate, la impresionante cascada y la espesa y exuberante vegetación. “Qué bueno que la biblioteca se haga presente una vez más. Hacía rato no nos visitaba”, dice la profesora Estella Buitrago, dejando escapar una sonrisa primaveral.

Al presentar el grupo de Fensuagro y su objetivo que justifica su presencia en esta escuela, el respaldo es total, tanto de las docentes como de los treinta niños y niñas presentes, quienes participan activamente de las distintas actividades programadas. Hay actividades donde son involucradas las docentes, quienes no dudan en participar activamente.

El refrigerio, yogurt sin químicos, satisface el paladar de todos los presentes, al igual que la exquisita torta. Son productos libres de contaminantes, que degustan los niños, las niñas y los docentes, entre risas y comentarios relacionados con los temas propuestos.

Al terminar la jornada, las profesoras agradecen la presencia de la biblioteca y de las jóvenes de Fensuagro. Destacan la importancia de crear conciencia ambiental, el respeto por la naturaleza en su conjunto y el sano orgullo que debe tener todo ser humano de ser campesino. Se asume el compromiso de volver con el fin de continuar con el proceso en esta bella vereda ubérrima.

El Secreto entre la niebla y la lluvia

Hermosa actividad cultural y ambiental con los niños y niñas de la escuela El Secreto. Foto Nelosi


Del día caluroso pasamos al día lluvioso. Dejamos la ciudad musical bajo el torrencial aguacero, a las seis de la mañana. La camioneta blanca se deslizaba sobre los arroyos sin hacer pausa. La densa neblina. Propósito: Llegar a la escuela El Secreto. Allí, nos esperaba la profesora, Norma Constanza Duque Arango y ocho estudiantes: Tres niñas y cinco niños, de los grados primero, tercero y quinto, según pudimos constatar con la docente.

En la entrada a Valle Escondido nos reunimos con el grupo de Fensuagro, integrado por Xiomara Arango Cruz, Yesibeth Cadena y Sara Amaya. Continuaba lloviendo, pero con menos intensidad. Cruzamos el río Cutucumay (Río Combeima), comenzando el ascenso también por la estrecha carretera, pedregosa como la que lleva a El Retiro. La neblina densa, fresca y apacible.

Bien arriba, en pleno filo la escuela, pintada el día anterior. Con afecto nos recibió la docente y los niños. Saludamos en nombre de la biblioteca Cañón del Combeima, explicando el motivo de la presencia, resaltando el valor de la cultura campesina, la buena relación del humano con la naturaleza, la unidad familiar y la convivencia pacífica.

Igualmente, presentamos el grupo de Fensuagro, su buena labor desarrollada el día anterior en El Retiro y el interés de fomentar la mejor relación con la naturaleza, el entorno, conservando el hábitat y las mejores costumbres. “Hay que creer en lo nuestro, en el valor de la comunidad campesina, en el permanente ejercicio agroecológico buscando mantener la mejor relación con la madre tierra, la misma que nos produce el espacio para vivir y los alimentos para la alimentación.

Leer permanentemente el comportamiento de la tierra, el bullicio de la lluvia, el canto de los pájaros, el ulular del viento y el manto blanco de la neblina, nos permite establecer una estrecha y productiva relación en el marco del respeto y la mutua admiración. Ese es el sentido de estudiar. Vasto conocimiento que se encuentra en los libros y que lo descubrimos a través de la lectura consciente y responsable.

Con este corto exordio, el grupo comenzó su actividad con talento y compromiso, siendo admitido por los pibes de principio a fin. Los niños y las niñas participaron de las distintas actividades con entusiasmo, demostraron con fervor las actividades que suelen hacer en sus fincas. “Nosotros cultivamos”, dijeron.

La jornada se clausuró satisfactoriamente con el compromiso de volver. La docente agradeció la presencia nuestra, esperando que se repita, señaló. Una gran experiencia que nos señala el compromiso de revivir el campo y el campesino desde esta tierna edad. Igual, la labor de la red de bibliotecas públicas de la ciudad de Ibagué, de mantener en contacto permanente con la comunidad, orientando procesos para el engrandecimiento de todos y todas, al igual que la Federación Fensuagro.

La biblioteca Cañón del Combeima, agradece la colaboración de los docentes de El Retiro y El Secreto. Sin el apoyo sería imposible desarrollar las actividades programadas por este centro cultural. 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario