![]() |
| Foto: Internet |
Por Nelson Lombana Silva
Como una verdadera rata de alcantarilla, al estilo Álvaro Uribe Vélez, el presidente colombiano Iván Duque Márquez huyó despavorido del congreso una vez la instalación de las sesiones ordinarias de éste y su consabido concierto de mentiras. Temeroso de la verdad escapó por el desecho como cualquier bandido en medio de la nube de escoltas y lamebotas. Una burla más para el país, una cruda afrenta a la democracia y al debate civilizado y argumentado. Duque no tiene discurso, porque no tiene argumento, no lo respalda la verdad, lo asedia la mentira, el engaño y la corrupción mafiosa.







