miércoles, 18 de febrero de 2026

Archivos de Jeffrey Epstein

 

Los archivos de Epstein. Foto Heute.at / Creative Commons

De niño los padres enseñaban que los ricos eran personas de bien, personas muy importantes, de mucha moral y ética. Uno crecía creyendo firmemente esa versión, entonces los miraba con mucho respeto y admiración, porque consideraba que eran símbolos del bien y de la moralidad. Tuvo que pasar mucho tiempo, estudiar y analizar para convencerme que no hay tal, sin llegar naturalmente a generalizar. Lo primero fue comprender desde la cientificidad que ningún millonario se hace rico honradamente, se hace explotando al obrero a través de la plusvalía y la ausencia de corazón, por cuanto son seres inhumanos, esclavos del dinero.

 

Todo es convertido en mercancía, hasta los sentimientos más nobles inherentes al ser humano. El capital no tiene alma. Un ejemplo concreto ha sido el actuar criminal del señor Jeffrey Epstein, hombre de negocio que lideraba sin escrúpulos red de prostitución infantil, solo para satisfacer los instintos más ruines y animalescos de los ricos más ricos y líderes mundiales del capitalismo, considerados personas de bien. Lo que ha venido saliendo a flote a cuentagotas es escalofriante y monstruoso.

 

El entramado era completo, fríamente calculado, simple y llanamente para satisfacer las mieses del poder y el dinero. Tal como lo dijo Carlos Marx: “El capitalismo vino al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies hasta la cabeza”. Si el pueblo todavía no ha asimilado esta cruda realidad, es por el analfabetismo político o el miedo que genera esta clase rapaz y criminal. Sin embargo, contra viento y marea, ha ido despertando y de qué manera. Ya es gobierno y su lucha se encamina a ser poder.

 

El periodista del semanario VOZ La verdad del pueblo, Federico García Naranjo, señala sin ambages: “Lo que revelan los archivos es sobrecogedor y muy perturbador, pero más allá de la repugnancia que cualquier ser humano podría sentir por ello, vale la pena detenerse a observar algunas aristas de este asunto, más allá de unos cuantos personajes degenerados, el orden global se sostiene sobre la podredumbre y la descomposición”.[i]

 

Algunos degenerados que salen implicados en estas horrendas e infelices prácticas, son: Donald Trump, Bill Clinton, George Bush, padre; el príncipe Andrés de Inglaterra, Tony Blair, Elon Musk, Andrés Pastrana Arango, etc. Todos líderes mundiales del capitalismo.

 

No se han desclasificados todos los archivos. Al parecer se viene haciendo a conveniencia de ciertos intereses particulares muy poderosos. Epstein no actuaba solo al parecer, haría parte de una red poderosa detrás de la cual estaría el régimen sionista de Israel, quien ni corto ni perezoso, estaría chantajeando a los involucrados para sacar dividendos particulares.

 

Las prácticas eran demenciales. Según Federico García Naranjo: “No son solo las violaciones a niñas y jóvenes menores de edad, algo suficientemente repugnante, sino la práctica de sadomasoquismo, canibalismo, ritos satánicos, sacrificio de humanos y animales, en fin, toda suerte de conductas que parecen sacadas de una película de terror”.[ii]   

 

La clase dominante es la más perversa e hipócrita. Sus prostitutas son llamadas modelos; hacen trascendentales planteamientos de ética que nunca practican, se consideran semidioses con derecho de hacer y deshacer. Los vicios más desastrosos de la humanidad nacieron en la entraña de esa clase social y la impusieron a punto de violencia. El narcotráfico – por ejemplo – es un truculento negocio de esa clase, negocio en el cual dicha clase social se queda con las ganancias y el pueblo humilde con las peladuras como la violencia y el estigma más aberrante.

 

Ante esta actitud desobligante y antiética de la burguesía con sus aberrantes desviaciones sexuales y de toda índole, la respuesta popular del pueblo humilde y desamparado, debe ser la capacidad de asombro, la rectitud y el firme compromiso de luchar por un mundo para todos y todas, sin privilegios de ninguna naturaleza, en paz, con dignidad y profundo respeto por la niñez, que ciertamente, constituye el presente y el futuro de la humanidad. No más niños, niñas, jóvenes, violados, violadas en ninguna parte del mundo. No más impunidad. 


[i] Semanario VOZ La Verdad del pueblo. Edición número 3307 semana del 11 al 17 de febrero de 2026. Página consultada 13.

[ii] Ibid. Página 13. 

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