Despojando estas festividades de fin de año de cualquier rastro místico, encontramos que es una bella tradición en la cual las familias en medio de las afujías económicas y sociales se reúnen para compartir la síntesis de un año complejo y dramático por la diversidad de acontecimientos disímiles que sucedieron durante los 365 días y que para bien o para mal afectaron el discurrir taciturno de cada hogar o familia.
