domingo, 6 de septiembre de 2026

Monstruosa jugada del presidente con los damnificados del terremoto


Por Nelson Lombana Silva

Todo indicaría que el presidente ilegal, Abelardo de la Espriella Otero, estuviera aprovechando los efectos del terremoto del 10 de agosto, como un trampolín para robar recursos económicos a dos manos y de paso favorecer amigotes de su círculo cerrado. La denuncia la hace el semanario VOZ La verdad del pueblo en la edición 3336, página 3 en circulación, artículo intitulado: “Emergencia social sí, pero…¿Para quién serán los recursos?”, firmado por el famoso periodista Hernán Camacho.

La duda no es ninguna. Primero negar ayudas internacionales de países de izquierda, es lo más absurdo e incluso, criminal. Ni el más fanático seguidor del presidente, seguramente podrá estar de acuerdo con esta medida, pues la vida del ser humano e incluso, de cualquier animal, está por encima de cualquier ideología o criterio politiquero. Me pregunto cuántas vidas se hubieran salvado si este siniestro presidente hubiera permitido oportunamente los rescatistas mejicanos o chinos, seguramente muchos de ellos “abelardistas”.

Sin ningún tipo de escrúpulos, el presidente de la Espriella Otero, sancionó el decreto 1261 de 2026, mediante el cual da vía libre al traslado de recursos sin control, creación de impuestos y propiciar negocios financieros. Es decir, manejar recursos de la tragedia como dinero de bolsillo sin control alguno.  Ni siquiera permite que el Congreso de la República intervenga. Según considera el presidente: Es mi negocio y punto.

Habla de “Fondo Milagro”, fondo hasta ahora teóricamente fantasma porque no hay una figura o norma que indique que legalmente ha sido creado. Quizás, es más “legal” la fundación de su mujer que al parecer viene captando ayudas humanitarias sin ningún tipo de fiscalización.

Dejar por fuera al Congreso de la República para mover “libremente” los recursos a su “santo antojo”, es la decisión del “prohombre” de nacionalidad estadounidense. ¿Para qué? Imagínese.  Así la dinámica, no tendrá obligación de rendir cuentas, ni saber con exactitud cuántos recursos se captaron, hacia donde fueron dirigidos y sobre todo, con qué criterios. Seguramente, predominará las aproximaciones gaseosas.

Es más, según el autor de dicho artículo, este Decreto abre el espacio para más endeudamiento internacional, lo mismo que la reorientación de las regalías. Con la perversidad que caracteriza al presidente, podría reorientar éstas para aquellos departamentos que lo apoyaron. No para el pueblo, desde luego, sino para los que seguramente se prestaron para el fraude.

Hay algo más desconcertante, que los medios masivos de comunicación callan deliberadamente: Según el articulista Camacho, el Gobierno Nacional impartió la orden a Gobernadores y Alcaldes de no recibir ayudas, ni siquiera gestiones de parte de los integrantes del Congreso de la República. Como quien dice, el presidente no quiere compartir el ponqué con nadie, es un suculento negocio exclusivamente para él y su círculo bien cerrado. ¡Qué horror!

Otra perla que devela el semanario VOZ La verdad del pueblo: Los departamentos afectados por el terremoto fueron principalmente: Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Caldas y Quindío. Sin embargo, el famoso Decreto 1261 de 2026, cobija a quince departamentos. E incluye, entonces, a Antioquia, Sucre, Cundinamarca, Bolívar, Norte de Santander, donde las afectaciones fueron “leves” y “marginales”. ¿Cuál es la perversa intencionalidad? Favorecer amigotes en estos departamentos.

Es decir, el señor Abelardo de la Espriella Otero, ha hecho de esta tragedia, un negociazo para sus intereses particulares, negociazo que no quiere compartir con nadie, por eso dicho Decreto. Como quien dice: “Firmes por el robo, perdón, firmes por la patria”.

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