
Iván Cepeda Castro, nuestro presidente, en Ibagué, Tolima. Foto internet
Por Agamenón
El candidato de la oligarquía, Abelardo de la Espriella es un mitómano y calumniador confeso, que aprovecha hábilmente el analfabetismo de un sector del pueblo para aspirar a la presidencia de la república. Mafioso, ampliamente demostrado, enemigo del pueblo, pretende usarlo para tomar el poder de la nación en beneficio de la vieja y rancia oligarquía y por supuesto, el imperialismo norteamericano. Es en realidad, un agente del triste célebre presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
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| Abelardo de la Espriella es un mitómano y calumniador. Foto: Internet |
Partiendo del principio de que el fin justifica los medios, según Nicolás Maquiavelo, el señor mata gatos, se ha aliado hasta con el diablo para cumplir su finalidad. En ese triste papel la mal llamada guerrilla, se ha prestado para crear miedo y zozobra en vastas regiones del país. Y mientras este forajido acusa a dos manos al compañero Iván Cepeda Castro de ser guerrillero, él recoge los frutos de tal ignominia.
La guerrilla no existe hoy, lo que hay son organizaciones mafiosas adictas al negocio del narcotráfico. La guerrilla existió y jugó papel importante cuando era revolucionaria conducida por los fundadores. El comandante Manuel Marulanda Vélez, siempre rechazó esa alianza pérfida, afirmando categóricamente que, si la guerrilla se unía al narcotráfico, perdía su horizonte revolucionario, su razón de ser. Ya no se lucharía por el pueblo, sino por el tráfico de estupefacientes. Dicho y hecho, Eso es lo que estamos viviendo. El narcotráfico y la minería ilegal son los fundamentos que sustentan hoy esos grupos, mal llamados guerrilleros.
Tal comportamiento lo viene utilizando de la Espriella para generar miedo, confusión e incertidumbre en el pueblo desinformado y cosechar así votos para su sucia campaña. Personas más del otro mundo que de este, repiten maquinalmente que Cepeda es guerrillero y que está con la guerrilla. El analfabetismo político, el desconocimiento de la historia y la presión macabra de los medios masivos de comunicación, han creado este ambiente en la conciencia del pueblo humilde y desamparado, cuando el verdadero aliado de esos falsos guerrilleros son el mafioso, Abelardo de la Espriella y su corte uribista.
Iván Cepeda Castro ganará el 21 de junio
A pesar de todos estos artilugios perversos, la presidencia de la república la ganará el compañero Iván Cepeda Castro, el 21 de junio de 2026. El mal es ficción y efímero, lo eterno es el bien. El resultado del pasado 31 de mayo, donde al parecer hubo fraude y la registraduría le metió la mano para inflar a de la Espriella, no le será suficiente en esta segunda vuelta. Además, hay un despertar de la juventud en pueblos y ciudades. Ibagué, por ejemplo, lo vivió el 5 de junio con la Marcha Carnaval. La juventud gritó al unísono: “Iván Cepeda Castro, presidente”.
Es más, las distintas fuerzas políticas que hacen parte del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, se volcaron a las calles y a las veredas a explicar el programa del compañero Cepeda Castro. En un barrio de esta ciudad, un malandro de la otra campaña intentó agredir a un joven del Pacto Histórico con machete en mano. Eso no fue impedimento para continuar con el “volanteo” en estos lugares. Encuentros y brigadas son permanentes en el Tolima. El despertar es indudable, porque al parecer muchos y muchas se confiaron y no votaron. Han anunciado que el 21 de junio, saldrá hasta “el perro y el gato” a votar. “El mal es solo ficción, lo eterno es el bien”, dice el dicho popular. La consigna es salir con todo el domingo 21 de junio, teniendo en cuenta que la peor batalla es la que no se libra.
El Partido Comunista Colombiano, Local Ibagué, ratifica el llamado al pueblo a tomar la decisión final con serenidad y alto grado de responsabilidad. En esta elección se define muchas cosas, entre otras, la esperanza de vivir en paz, ser protagonista de la profundización del cambio, la ayuda a los viejitos y viejitas, la salud, la educación universitaria al alcance del pueblo, la vivienda digna y la tranquilidad de transitar libremente, en un territorio libre de fracking. Hay que pensar para actuar y no actuar para pensar, cuando sea demasiado tarde. Vamos Iván es el camino.

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